lunes, 21 de junio de 2010

El Mundial

Claro! Llegamos a junio 2010 y con ello a la Copa del Mundo en donde los favoritos parecen cada vez menos favoritos. La mano de Dios 2, versión de Fabiano y otras tantas peripecias propias del futbol que ya ni nos acordamos del planeta.

Sin embargo este sigue ahí, en su perenne ciclo, con todos sus problemas. Ya dos tormentas tropicales han inundado centroamérica, lo mismo ha pasado en el sur de Francia y en China y en el Pacifico ya se formó el primer huracán.

Pero seguimos aquí de cara a la pantalla del TV y a la espera de que el campeonato mejore. No quiero ser augurero, pero mientras escribo este blog, desde un árbol vecino un buitre me vigila.



Foto: Horquetas de Sarapiqui, Costa Rica

viernes, 16 de abril de 2010

Efecto Islandia


Tanpoco tiene que ver directamente con el cambio climático pero las recientes erupciones de un volcán, en un glaciar de Islandia, nos muestra lo frágiles que somos. Europa debió suspender cerca de 21,000 vuelos comerciales (según el ultimo corte) en su espacio aereo afectado por las cenizas volcánicas y, se estima que esto puede durar dos días más.

Asi, ante un fenómeno tan natural como la furia de un volcán, el hombre con toda su parafernalia tecnológica no deja de ser un actor mas al vaiven de los caprichos de este planeta... ¿nuestro planeta?


Foto tomada del diario Al Dia

miércoles, 17 de marzo de 2010

Acerca del 2012

En estos días en que nos abruman y acosan las voces apocalipticas, desde peliculas taquilleras hasta programas televisivos en History Channel, debo confesar, y con alivio, que se ha aclarado el asunto del calendario Maya y su predicción del fin del mundo. Aquí va:









miércoles, 3 de marzo de 2010

Rompiendo el silencio...


Confieso que tras la desilusión sufrida por el resultado de Copenhague, no quería seguir alimentando este blog. Sin embargo, los recientes terremotos de Haití y Chile me han aguijoneado a retomar esta quijotada, sin que me importen los gringos ni los chinos con sus poses mercantilistas.

Ciertamente los dos fenómenos no están asociados con el cambio climático pero sus efectos inciden en él. La reconstrucción de Haití plantea retos medioambientalistas a un empobrecido país, en donde el principal objetivo de la población es sobrevivir. A toda costa... pero sobrevivir.

El caso chileno plantea otro tipo de variables. De acuerdo con Richard Gross, geofisico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, resultados preliminares de un estudio parecen mostrar que el sismo "debería haber acortado la duración de un día terrestre en unos 1,26 microsegundos". Asimismo, movió el eje de la tierra, en el que se equilibra el planeta, en unos 8 centimetros.

Por aquí y allá ya se han levantado algunas voces, y los apocalipticos de la oficina me han recordado la famosa profecía maya de que el mundo se acabará el 22 de diciembre del 2012, y que este fenómeno es un claro adelanto de tal evento. Entonces, dicen "para qué preocuparnos del cambio climático?". Oid gringos y chinos, no estaís solos !.

Foto: Jotape

martes, 15 de diciembre de 2009

Copenhague: al fin o el fin

Copenhague debería ser el último paso para lograr un tratado internacional, que comprometa a todos y cada uno de los países del mundo, con el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero. Se espera que en esta reunión de los lideres politicos mundiales se pueda suscribir un acuerdo que sustituya al Protocolo de Kioto, que no ha sido adoptado por China ni por los Estados Unidos, dos de los mayores contaminantes.

Estos jefes de Gobierno no solo tienen en sus manos la responsabilidad de proponer un cambio de modelo que mitigue los efectos y corrija las causas del calentamiento global, tarea nada fácil, sino que se trata de un cambio de paradigma, de olvidar los combustibles fósiles y darle una nueva oportunidad al planeta con el concurso de todos.

Los ojos del mundo están puestos en Copenhague, y esperamos que la capital danesa sea recordada como el lugar en donde se tomaron acuerdos reales y concretos, y no, donde el ser humano decidió olvidares del planeta.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Otra propuesta?

El tema del cambio climático ha generado diversas reacciones en el mundo cientifico que van desde su negación hasta la formulación de diversas propuestas para su mitigación. Quizás las mas conocidas son:

1. Inyectar azufre en la estratosfera para aumentar la reflectividad de la atmosfera.

2. Colocar lentes de cristal, en órbita, para desviar la radiación solar.

3.Vaporizar sal marina con el fin de incrementar la reflectividad de las nubes.

4. Reflejar la luz solar con discos blancos que floten en los oceanos y

5. Fertilizar el mar con hierro para nutrir el fitoplanton y que pueda absorver más CO2

Sin embargo, hurgando en ese enorme territorio que es la web he dado con un curioso articulo en El Mundo.es que trata sobre la propuesta de Leonard Ornstein, biólogo celular de la escuela de medicina Mount Sinai en Nueva York, junto con Igor Aleinov y David Rind, expertos en clima de la NASA y que se refiere a convertir desiertos en bosques.

La idea consiste en plantar árboles de crecimiento rápido, como eucaliptos, para cubrir el Sáhara o el desierto australiano. Estas zonas arbóreas estarían regadas por agua de mar, que se trataría en una cadena de plantas desalinizadoras y sería canalizada hacia los bosques por plantas de regadío.

Según sus creadores, esta capa de árboles crearía lluvias y un microclima propio, a la vez que succionaría dióxido de carbono de la atmósfera. Los cálculos del equipo sugieren que estos 'desiertos arbolados' podrían retirar aproximadamente 8.000 millones de toneladas de carbono al año, la misma cifra que se emite actualmente a causa de los combustibles fósiles y la deforestación.

Ah!, y el costo, rondaría los 1,35 millones de euros al año. Sus creadores afirman que la solución es económica en comparación con el resto de propuestas existentes. Además, según Ornstein, es la única solución enfocada a solucionar la totalidad del problema. "Los costes son enormes, pero es que la escala del problema es enorme", afirma el científico.

Por supuesto que la idea ya tiene sus detractores, como era de imaginar. Esperemos que este diciembre en Copenhague ideas como la citada sean retomadas con seriedad, ya que el caso es serio, pero lo más serio es la indiferencia de la cúpula politica mundial.




jueves, 15 de octubre de 2009

Ahora El Artico!

No hay duda que el camino que lleva a Copenhague luce triste y sombrío para los que nos preocupa el cambio climático ( y también para quiénes no se preocupan), pues, si algo es común a los lideres mundiales que se reunirán en diciembre es precisamente su falta de compromiso.


Sin embargo, en un arrebato de optimismo espero que alguno de ellos lea la nota periodistica de Peter Griffiths (Reuters) que nos anuncia que el calentamiento global dejará al Oceáno Artico sin hielos durante el verano en unos 20 años. Obviamente esto llevará a un incremento del nivel de los oceános y dañará en forma directa la vida salvaje de la zona.


El derretimiento del hielo del Artico será uno de los signos más claros del calentamiento global y debería ser una advertencia a los líderes mundiales que se reunirán en Copenhague. Peter Wadhams, profesor de fisica oceánica de la Universidad de Cambridge ha expresado que: "los datos apoyan el nuevo punto de vista consensuado, basado en la variación estacional de la extensión y grosor del hielo, los cambios de temperatura, los vientos y especialmente la composición del hielo". Según este cientifico buena parte del descenso se producirá en los próximos 10 años.


El Artico, llamado por algunos el aire acondicionado de la tierra, juega un papel vital en el clima del planeta. Al derretirse el hielo ártico en verano, quedan expuestas las aguas más oscuras el oceáno, que absorben la luz del sol en lugar de reflejarla, lo que acelera el efecto del cambio climático.


Los efectos de tal fenómeno es nejor no imaginarlos, pero el artículo de Griffiths refuerza la necesidad de un ambicioso acuerdo global en Copenhague. Considero que es lo mínimo que el planeta y todos sus habitantes nos merecemos.




Foto Reuters